El arte resplandece en cada uno de los rincones de la capital de la Toscana. Cruzada por el río Arno y rodeada de suaves colinas, Florencia alberga en su interior uno de los mejores tesoros del arte renacentista, ningún visitante puede permanecer ajeno a su magnetismo, porque muchos de sus edificios llaman poderosamente la atención por la riqueza cromática de sus fachadas. La catedral (o Duomo) es el monumento por excelencia de la ciudad, la combinación de los mármoles de color verde, rosa y blanco en su fachada acapara todas las miradas, el edificio se completa con espectacular cúpula y su bonito campanario. Otras obras de gran interés son el Palacio Pitti, del siglo XV, uno de los museos italianos más destacados, con obras de Tiziano, Rafael y Rubens, también resultará de gran interés el Palazzo Vecchio, una obra cumbre del renacimiento son los frescos de la capilla Brancacci, en la iglesia del Carmine, sin embargo, el gran centro del arte renacentista es la Galería Uffizi, que alberga la colección de arte italiano más importante del mundo. No puede abandonar Florencia sin visitar el David de Miguel Ángel, conservado en la Galería de la Academia. |